miércoles, 29 de julio de 2009

Cómo abrir tu empresa en plena crisis

En épocas difíciles es común que surjan nuevos negocios y salga el emprendedor que llevas dentro; busca asesoría que te ayude a evitar los errores más comunes y te ayude a empezar más seguro.
Hace dos años, cuando se auguraba un negro panorama para la economía, nació Kaleido Jewels, una pequeña empresa de joyería fina y de fantasía, que emplea a 11 personas. A pesar de los malos pronósticos, Lourdes y Leticia Canseco se animaron a empezar su propia empresa, que ahora distribuye una amplia gama de productos valiosos en su propio local y en hoteles y tiendas de diseñador. Aquí, algunos de sus aprendizajes:
Puedes pedir que una institución ‘incube’ tu empresa. Las hermanas Canseco recurrieron a Proempleo, una fundación que ayuda a despegar a pequeños emprendedores.
Determina qué te diferencia. Norma Castillo, coordinadora de Incubación y Desarrollo Empresarial de Proempleo, explica que todos los giros de negocio tienen una oportunidad en el mercado, incluso los más saturados. “Lo importante es diferenciarse del resto mediante servicio, calidad, diseño, exclusividad y detalles por encima del estándar”.
Prepárate a invertir recursos propios. Las socias de Kaleido financiaron ocho meses de incubación de su empresa.
Busca ayuda para desarrollar el plan de negocios, esquema administrativo, presupuestos, redacción de contratos, mercadotecnia, logo y puesta en operación. La Secretaría de Economía tiene un programa de mentores, con empresarios que dedican algunas horas a compartirte su experiencia.
Espera antes de pedir crédito. Los préstamos de capital semilla del Programa Nacional de Emprendedores de la Secretaría de Economía sólo se liberan una vez que las empresas concluyen su proceso de incubación y demuestran tener clientes y generar ventas. No te desesperes si no encuentras crédito, los bancos quieren prestarle sólo a los que van más avanzados.
Calcula cuánto necesitas. Según la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa, de la Secretaría de Economía, un giro tradicional como la artesanía puede requerir una base de 50,000 pesos, una empresa de tecnología intermedia, de entre 200,000 y 500,000 pesos, mientras que un negocio de alta tecnología, como el software y la biotecnología, puede necesitar un mínimo de 400,000 y hasta 1 millón de pesos o más.
Consigue apoyo jurídico. Leticia Canseco se topó con problemas legales: “Había clientes que no nos pagaban, que nos robaban los diseños, o que nos pedían renunciar a la marca para firmar un contrato con nosotros y tuvimos que protegernos con instrumentos jurídicos, como los registros de marca”. No es tan complicado. Proempleo las ayudó a registrar la marca en un solo día.

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